sábado, 29 de noviembre de 2014

Júpiter ayudará a desvelar los orígenes de la vida en el sistema solar

(04/AGO/2011).- 
El estudio de Júpiter, el planeta más grande del sistema solar ayudará a desvelar los orígenes del grupo planetario gracias a la misión Juno de la NASA, que partirá mañana en un viaje de cinco años en el que se espera que sorprenda no sólo con respuestas sino con descubrimientos inesperados.
La misión Juno es la segunda misión que se eligió bajo el plan "Nuevas Fronteras", un programa mixto entre la NASA y la empresa privada, centrado en un proyecto para la exploración del sistema solar con un presupuesto de 1.000 millones de dólares.
Juno, la diosa de la maternidad y protectora de las mujeres en la mitología romana, partirá al encuentro de su esposo Júpiter, la deidad principal del panteón romano, a bordo de un cohete Atlas V desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Cabo Cañaveral (Florida), en busca de respuestas científicas.
En entrevista, Adriana Ocampo, de la división de Ciencias Planetarias de la NASA y responsable de la misión, indicó que entre las incógnitas que se quieren despejar está el papel que jugó Júpiter en la evolución y el origen del sistema solar y de la Tierra.
Y es que este planeta de grandes dimensiones tiene un gran campo magnético que actuó como barrera para impedir que las moléculas dispersas en el Universo en el principio de su historia quedaran fuera del sistema solar y permitieran que se diera la vida.
Su campo gravitatorio logró atrapar las moléculas de hidrógeno y oxígeno con las que se forma el agua, ingredientes fundamentales con los que empezaron a desarrollarse los océanos y la atmósfera de la Tierra, que crearon las condiciones necesarias para la vida.
"En vez de haber sido totalmente árida, como hubiera sido si no hubiera tenido moléculas de agua y atmósfera, le dio la oportunidad de poder capturar estas moléculas livianas", indicó Ocampo. La pregunta que quiere resolver Juno es por qué en la Tierra se dio la vida como la concebimos y no en otros planetas. 
"Sabemos que para la vida se necesitan por lo menos tres ingredientes: un material orgánico, agua líquida y una fuente de energía", como se dio en la Tierra, "pero hay otros lugares en nuestros sistema solar que pudieron haber tenido o están teniendo esa combinación, lo que hace especialmente interesante esta misión", explica.
La composición gaseosa de Júpiter, principalmente de hidrógeno y helio, es conocida pero la comunidad científica no sabe dónde empieza el núcleo y si tiene una parte sólida, duda que tratarán de despejar con Juno.
Otro de los objetivos es analizar los cambios climatológicos de Júpiter y el impacto que tienen en la Tierra.
Desde el siglo XVII los científicos han observado la "gran mancha roja" de Júpiter, una tormenta cuya área es dos o tres veces el tamaño de la terrestre y que recorre el planeta desde hace más de 300 años.
"No sabemos el mecanismo que hace que una tormenta dure cientos de años, si podemos entender el sistema climático tan complejo de Júpiter, también vamos a poder entender el sistema climático de nuestro planeta y a lo mejor predecir mejor ciclones y huracanes", señaló.
Su campo magnético es tan fuerte, que si hubiese llegado a ser más grande, Júpiter hubiera sido una estrella, no un planeta, y nuestro sistema solar hubiera sido binario. Pero no llegó a tener la suficiente masa para encenderse como una estrella.
Es además como "una entidad viviente", dijo Ocampo, ya que cambia, se mueve constantemente, el soy le influye y a su vez influye sobre los otros planetas.
Después de más de seis años de preparación, Juno partirá mañana y Ocampo asegura que tanto para ella,como para el equipo de 250 personas que trabaja en la misión es "muy satisfactorio", ya que "se ha conseguido hacer al costo asignado y en el tiempo asignado".
Cuando llegue a su destino en 2016, Juno dará 33 vueltas a la órbita de Júpiter para tratar de contestar a algunas de estas preguntas pero "estoy segura que van a salir muchos descubrimientos que no esperábamos", aseguró Ocampo.

Júpiter se transforma





Los cinturones que conforman la atmósfera de Júpiter están cambiando de color, las nubes se aglomeran en una región del planeta, mientras en otra se disipan. Además, zonas calientes desaparecen y aparecen sin explicación alguna.

Durante el periodo de 2009 a 2011, una banda de color marrón al sur del ecuador, conocido como Cinturón Ecuatorial Sur, desapareció y regreso.

El mismo fenómeno ha sucedido al norte de la línea ecuatorial de Júpiter en el Cinturón Ecuatorial del Norte, el cual en 2011 creció y se hizo más blanca, como no se había visto en más de un siglo de acuerdo a la NASA (Agencia Espacial de Estados Unidos). A inicios de este año, la misma banda comenzó a oscurecerse de nueva cuenta."Los cambios que estamos viendo en Júpiter son de escala mundial", aseguró Glenn Orton, investigador del Centro de Propulsión a Chorro, durante un encuentro de la Sociedad Americana de Astronomía.
Además, agrega que estos cambios ya se habían visto en ocasiones anteriores, pero es hasta ahora con instrumentos modernos que se puede confirmar lo que sucede en el quinto planeta del Sistema Solar.

Sin embargo, aclara que hay fenómenos que están ocurriendo por primera vez y otros que desde hace décadas no sucedían, lo cual tiene sorprendidos a los científicos. "Estamos tratando de averiguar por qué están sucediendo".

Utilizando el Infrared Telescope Facility de la NASA y el telescopio Subaru en Mauna Kea, los investigadores avistaron un crecimiento de las capas de nubes más profundas, no necesariamente las de la cubierta superior. En el Cinturón Ecuatorial Sur observaron a ambos niveles de nubes engrosarse y posteriormente aclararse.

También se buscaron una serie de formaciones de color gris azulado en el borde del Cinturón Ecuatorial Norte. Estas marcas parecen ser las regiones más claras y más secas del planeta que se observan como puntos calientes en visión infrarroja, debido a que revelan la radiación que sale del interior de la atmósfera de Júpiter.

Estas mismas zonas calientes desaparecieron de 2010 a 2011 y en junio de este año se restablecieron, coincidiendo con el aclaramiento y oscurecimiento del Cinturón Ecuatorial Norte.

Además, el planeta ha estado recibiendo desde 2010 objetos celeste que se han impactado con su superficie, y que se han podido ver a simple vista. El último se logró ver el 10 de septiembre de 2012, aunque no causo cambios de gran magnitud en la atmósfera, a comparación de otros dos objetos en 1994 y 2009.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Los agujeros negros






    

                                  Los agujeros negros                     

Los llamados agujeros negros son cuerpos con un campo gravitatorio muy grande, enorme.

No puede escapar ninguna radiación electromagnética ni luminosa, por eso son negros. Están rodeados de una "frontera" esférica que permite que la luz entre pero no salga.

Hay dos tipos de agujeros negros: cuerpos de alta densidad y poca masa concentrada en un espacio muy pequeño, y cuerpos de densidad baja pero masa muy grande, como pasa en los centros de las galaxias.





                 Stephen Hawking y los conos luminosos


El científico británico Stephen W. Hawking ha dedicado buena parte de su trabajo al estudio de los agujeros negros.

En su libro Historia del Tiempo explica cómo, en una estrella que se está colapsando, los conos luminosos que emite empiezan a curvarse en la superficie de la estrella.

Al hacerse pequeña, el campo gravitatorio crece y los conos de luz se inclinan cada vez más, hasta que ya no pueden escapar. La luz se apaga y se vuelve negro.

Las ecuaciones que intentan explicar una singularidad de los agujeros negros han de tener en cuenta el espacio y el tiempo. Las singularidades se situarán siempre en el pasado del observador (como el Big Bang) o en su futuro (como los colapsos gravitatorios). Esta hipótesis se conoce con el nombre de "censura cósmica".


martes, 25 de noviembre de 2014

Sonda de la NASA inicia viaje a Júpiter


LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS (09/OCT/2013).- Una sonda espacial con destino a Júpiter pasó el miércoles cerca de la Tierra para recibir el impulso necesario que le permitirá seguir viaje rumbo al enorme planeta.
El uso de la Tierra como un lanzador gravitacional es un recurso común puesto que no existe un cohete suficientemente poderoso para catapultar una sonda espacial directamente hacia los confines del sistema solar.
Lanzada en 2011, la sonda Juno pasó junto a Marte, el planeta más cercano a la Tierra. Dio vuelta y pasará rápidamente cerca de nuestro planeta para cobrar el impulso necesario para seguir viaje a Júpiter, situado a 779 millones de kilómetros (484 millones de millas) del Sol, donde llegará en 2016.
Durante la maniobra, Juno, en forma de molino de viento e impulsada por energía solar, pasó brevemente por la parte oscurecida de la Tierra para salir por la costa oriental de India.
El paso cercano a la Tierra tuvo por objeto acelerar la velocidad de Juno de 125.523 kilómetros por hora (78.000 millas) relativa al Sol a 140.000 kilómetros (87.000 millas), suficiente como para sobrepasar el anillo de asteroides rumbo a su destino.
Durante el impulso gravitacional, la cámara JunoCam que lleva la espacionave tomará fotografías de la Tierra y la Luna.
Rick Nybakken, director del proyecto de 1.100 millones de dólares en el Laboratorio de la NASA, dijo que no se anticipaban inconvenientes.
Pese a una paralización parcial de actividades que ha impedido que la NASA actualice su cibersitio, las misiones de la agencia espacial siguen operando. Esta semana lanzó la sonda LADEE a una órbita lunar.
Desde los años 70, varias espacionaves han visitado o han ido más allá de Júpiter. Juno debe acercarse más que otras sondas anteriores y orbitará el planeta durante por lo menos un año para estudiar su atmósfera cubierta de nubes y su interior misterioso para determinar cómo se formó.
Juno debe llegar a Júpiter el 4 de julio del 2016 después de viajar 2.736 millones de kilómetros (1.700 millones de millas). El científico principal del proyecto, Scott Bolton, del Southwest Research Institute, se manifestó complacido por el desempeño de la misión hasta ahora.
"La misión va de lo más bien y después de este sobrevuelo por la tierra, nuestra próxima parada es Júpiter", sentenció.

Descubren asombrosos géiseres en una luna de Júpiter

Descubren-asombrosos-geiseres-en-una-luna-de-Jupiter-1.jpgEuropa es uno de los cuatro satélites naturales más grandes de Júpiter, nuestro vecino mayor dentro del Sistema Solar. Esta luna ha sido particularmente atractiva para la investigación por la posible presencia en la misma de un vasto océano líquido oculto bajo una gruesa capa de hielo, fenómeno que ha dado lugar a la creación de numerosas teorías y preguntas por parte de los científicos. En estos días se ha dado a conocer la existencia de otro interesante fenómeno que ha renovado el interés de la ciencia por Europa, la presencia de potentes géiseres.
Vapor de agua en Europa 
Desde hace muchísimos años Europa ha sido considerada una de las candidatas principales en el Sistema Solar tanto para albergar algún tipo de vida extraterrestre como para ser un potencial sitio para una futura colonización humana.

El grosor del hielo que cubre su océano, que se cree que es de agua salada, se ha planteado siempre como un gran obstáculo para la búsqueda de la vida, ya que dificulta considerablemente el estudio del interior de ese mar. Sin embargo, el descubrimiento hecho por el maravilloso telescopio espacial Hubble a fines del año pasado y que se ha dado a conocer recientemente en la revista Science, muestran que el agua líquida no está tan inaccesible como se pensaba hasta ahora.
Descubren-asombrosos-geiseres-en-una-luna-de-Jupiter-2.jpg
Las descomunales columnas de agua en forma de vapor fueron detectadas solo en el hemisferio sur del satélite, donde alcanzaron una altura de hasta 200 kilómetros. Este fenómeno se registró durante unas 7 horas, pero no se ha vuelto a repetir desde entonces, por lo que los científicos estiman que es un fenómeno muy transitorio y que ha sido relacionado con el comportamiento orbital de Europa alrededor de Júpiter. No se sabe a ciencia cierta por qué, pero este fenómeno ocurre cuando la luna está en su posición más alejada del planeta, lo que hace pensar que pueda estar relacionado con la violenta dinámica de las mareas que provoca la gravedad del inmenso planeta sobre su satélite.

La astrobiología vuelve a mirar a Júpiter
Este descubrimiento renovará sin dudas el interés por los estudios astrobiológicos en Europa, los cuales aunque no han desaparecido nunca, estaban en un relativo estado de latencia, ya que la inaccesibilidad del océano que está debajo del hielo impide progresar mucho en las investigaciones con la tecnología actual. Por otro lado, este descubrimiento puede también confirmar la presencia del líquido, lo cual en ocasiones ha sido puesto en dudas.Descubren-asombrosos-geiseres-en-una-luna-de-Jupiter.jpg

Por lo pronto, habrá que esperar a la llegada a Europa de la misión JUICE después del año 2030, la cual potencialmente podría atravesar uno de estos inmensos géiseres y analizar in situ su composición química y quizás, detectar señales de la vida que se podría ocultar debajo del hielo.

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Qué hay en el interior de Júpiter?

Las nubes de Júpiter, que forman remolinos, pueden verse claramente a través de cualquier telescopio portátil. Sin más esfuerzo que el que toma agacharse para ver por el ocular, es posible observar sistemas de tormentas más grandes que el planeta Tierra, los cuales navegan a lo largo de rojizos cinturones de nubes, que se extienden por cientos de miles de kilómetros alrededor del vasto ecuador del planeta gigante. Son fascinantes.Y también son un problema. De acuerdo con la opinión de muchos investigadores, lo que resulta realmente interesante —desde las raíces de las gigantescas tormentas hasta las enormes cantidades de materia exótica— yace a gran profundidad. Y las nubes ocultan todos esos misterios de nuestra vista.
La sonda Juno, de la NASA, cuyo lanzamiento hacia el espacio está programado para el próximo 5 de agosto, podría cambiar esa situación. El objetivo de la misión es responder la pregunta: ¿Qué hay en el interior de Júpiter?
"Nuestro conocimiento de Júpiter es literalmente poco profundo", dice Scott Bolton, quien es el investigador principal del proyecto Juno, en el Instituto de Investigaciones del Suroeste (SouthWest Research Institute o SWRI, por su sigla en idioma inglés), ubicado en San Antonio, Texas. "Incluso la sonda Galileo, que se sumergió en las nubes jovianas en 1995, no penetró más allá de un 0,2% del radio de Júpiter".

Hay muchas preguntas básicas que los científicos quisieran responder, como por ejemplo: ¿hasta qué profundidad llega la Gran Mancha Roja? ¿Qué cantidad de agua contiene Júpiter? o ¿Cuál es el material
Juno2 (Juno, 200px)exótico del que está hecho el núcleo del planeta?

La sonda Juno levantará el velo sin tener que sumergirse en las nubes de Júpiter. Bolton explica cómo lo hará: "Sobrevolando a una altura de apenas 5.000 km sobre las nubes, Juno pasará todo un año orbitando a Júpiter más cerca de lo que lo han hecho las sondas enviadas allí con anterioridad. El patrón de vuelo de la sonda está hecho para cubrir todas las latitudes y longitudes, permitiéndonos de este modo confeccionar un mapa completo del campo gravitacional de Júpiter y, por lo tanto, averiguar cómo están organizadas sus capas internas".

Júpiter está compuesto principalmente de hidrógeno, pero sólo las capas superiores podrían estar hechas de gas. A gran profundidad en el interior de Júpiter, los científicos creen que altas temperaturas y aplastantes presiones transforman el gas en una forma exótica de materia llamada hidrógeno metálico líquido —un forma líquida del hidrógeno que es muy parecida al resbaladizo mercurio con el que se solían rellenar los viejos termómetros. El poderoso campo magnético de Júpiter puede, casi con certeza, tener origen en la acción de dínamo dentro de aquel vasto reino de fluido, que conduce electricidad.

Descripción de la Evolución Atmosférica de Júpiter

La atmósfera de los planetas gigantes ha evolucionado desde su formación a partir de la nebulosa solar primitiva. Sin embargo, está por verse cuánto han evolucionado. Debido a su enorme gravedad, la mayor parte de la atmósfera del planeta permanece en su sitio. (Los planetas terrestres perdieron su atmósfera original debido a que esta se diluyó en el espacio).
Júpiter está compuesto primordial mente de los materiales básicos hidrógeno y helio, que es lo que existía en las cercanías de Júpiter cuando se estaba formando.

                                 Estratosfera de Júpiter



La estratosfera de Júpiter es una región de calentamiento, según lo establecen las mediciones infrarrojas de metano (CH4) en la región. Al igual que la troposfera, la estratosfera es calentada por el Sol y por el interior de Júpiter, y se enfría por la re-radiación al espacio de los gases de la atmósfera. Para ver una fotografía que muestra los cambios de temperatura en la región, haga click aquí.
                                       

                                    Mesosfera de Júpiter
La mesosfera de Júpiter es una región de balance entre calentamiento y enfriamiento. En esencia esto significa que allí no sucede nada. A excepción de la difusión, la atmósfera es estable.

Algunas veces, las partes superiores de la atmósfera, como la mesosfera, pueden ser detectadas observando el limbo del planeta, como aparece en esta imagen. Desafortunadamente, no se observa nada de la mesosfera en esta imagen. Para ver una fotografía que muestre cómo cambia la temperatura en la mesosfera, haga click aquí.